Origen de la palabra “Cerveza”: La palabra “Cerveza” proviene de “celia” o “ceria” en honor a la diosa Ceres. Ceres fue una diosa de la mitología romana dispensadora de fecundidad y protectora de la agricultura y de los granos sagrados.
La cerveza en Babilonia: En la antigua Babilonia, la cerveza era tan crucial que la paz social dependía de su calidad. Un cervecero que estafara a sus clientes con mala cerveza podía ser sentenciado a morir ahogado en su propio producto.
Recompensa para los vikingos: Los vikingos creían que en el Valhalla; el paraíso que les esperaba tras la muerte, habría una cabra gigante que les suministraría eternamente cerveza.
Se usó como moneda: En el Antiguo Egipto, los obreros que se ocupaban de la construcción de las pirámides recibían parte de su paga en cerveza, un producto indispensable en sus dietas. De hecho, durante el reinado de Ramsés III, en el siglo XII a.C., tuvo lugar la primera huelga documentada de la historia: los constructores de su tumba decidieron interrumpir sus trabajos ante el retraso de su paga.
Mejor que el agua: Durante la Edad Media, debido a la escasez de agua potable, había una gran parte de la población que bebía cerveza en su lugar, ya que por sus procesos de elaboración, la hacían una bebida más segura de beber.
Las mujeres. Expertas en cerveza: Hoy en día la cerveza es consumida tanto por hombres como por mujeres, pero no siempre ha sido así. En sus orígenes, las únicas expertas cerveceras eran las mujeres; de hecho en el siglo XIX, se creía que el consumo de cerveza era buena para la lactancia materna.
Clasificación de cervezas: Las cervezas se dividen en dos grandes grupos: de fermentación alta y baja. Las primeras, como las Ale, se fermentan en calor, aportando notas afrutadas; las segundas, como las Lager, en frío, ofreciendo un sabor más limpio y refrescante. También podemos citar a las cervezas de fermentación espontánea como las Lambic.
Pan líquido: En sus inicios, la cerveza era harina fermentada, similar al pan, pero con más agua. Si la mezcla llevaba más harina, se obtenía pan; con más agua, cerveza. Este «pan líquido» duraba más tiempo gracias al alcohol que contenía y se bebía con cañas para evitar los grumos, de ahí la palabra “caña” que usamos hoy en día para pedir una cerveza.
Cerveza y sake: una conexión ancestral: Ambas son bebidas alcohólicas fermentadas, hechas con cereales malteados para producir azúcares que la levadura pueda fermentar. Aunque el sake japonés es famoso por su elaboración con arroz, también se ha utilizado cebada malteada en ciertas épocas.
Se modernizó en Alemania: Durante el siglo XIII, los monjes dominaban la elaboración de cerveza, utilizando una mezcla de hierbas llamada gruit para darle sabor. La introducción del lúpulo no sólo cambió el sabor, sino que mejoró la conservación, dando origen a la cerveza moderna.
Revolución y conflicto con la Iglesia: La introducción del lúpulo permitió que la cerveza se produjera fuera de los monasterios, lo que generó tensiones con los monjes. Esto llevó a disturbios y a la primera muestra de anticlericalismo en Europa debido a las diferencias en las tasas impositivas.
En Europa comenzó cerca de Barcelona: En Begues, cerca de Barcelona, se encuentra la cueva de Sant Sadurní, que hace 6.000 años ya servía como cervecería. Este hallazgo muestra que la elaboración de cerveza en la península ibérica precede incluso a la tradición vinícola.
La artesanal fue ilegal en EE.UU. hasta 1979: Aunque la cerveza casera fue común en EE.UU., la Ley Seca de los años 20 impulsó su fabricación ilegal. Tras la derogación, la comercialización de cerveza artesanal siguió prohibida hasta 1979, pero hoy en día, es un sector en crecimiento.
Salvó a Irlanda en la Segunda Guerra Mundial: Durante la Segunda Guerra Mundial, la cerveza Guinness ayudó a Irlanda a sobrevivir económicamente. Cuando Churchill bloqueó suministros a Irlanda, la escasez de Guinness entre los soldados británicos forzó la reanudación del comercio.
La primera lata de cerveza es de 1935: En enero de dicho año, la cervecera estadounidense Gottfried Krueger Brewing Company hizo historia al lanzar la primera cerveza enlatada del mundo. La «Finest Beer» se convirtió en pionera al ser la primera en venderse en una lata cerrada a presión. ¡Un hito en la historia cervecera!
Mil años de tradición cervecera: La Abadía de Weihenstephan, en Alemania, es la cervecería en funcionamiento más antigua del mundo. Abierta desde el año 1050, ha estado elaborando cerveza durante casi mil años. ¡Una tradición cervecera que ha resistido el paso del tiempo!
El primer anuncio de cerveza: ¡de piedra!: El anuncio de cerveza más antiguo, que data del 4000 a.C., fue encontrado en una tablilla de arcilla mesopotámica ¿Y qué decía? “Beba Elba, la cerveza con corazón de león”.
Enfermeras cerveceras del siglo XIX: En Alemania, durante el siglo XIX, las enfermeras podían beber hasta siete pintas de cerveza al día. ¡Más vale que la consulta fuera antes del almuerzo!
400 maneras de decir «cerveza»: En el mundo existen alrededor de 400 tipos diferentes de cerveza. Con tanta variedad, hay una cerveza perfecta para cada paladar y ocasión.
Un tsunami de cerveza: En 1814, Londres vivió un insólito desastre: un tsunami de cerveza de 15 metros arrasó parte de la ciudad. En la cervecería Horse Shoe, un aro de hierro de una cuba de cerveza negra se soltó, provocando una explosión que rompió otras cubas y derribó la pared de la fábrica.
Ciencia cervecera: La zitología: La zitología es el estudio científico de la cerveza y su proceso de elaboración. Esta disciplina se enfoca en todo lo relacionado con la fabricación de la cerveza, desde los ingredientes hasta los métodos de fermentación, explorando los secretos detrás de esta milenaria bebida.
El mito de la barriga cervecera: ¡Desmitificado! Una caña de 200 ml de cerveza contiene solo 84 kcal, por lo que su consumo diario representa una pequeña parte de la ingesta calórica recomendada. Además, una cerveza SIN alcohol tiene aún menos: solo 42 kcal por 200 ml. ¡Tu barriga no puede culpar a la cerveza!
La ley alimentaria más antigua: En 1516, Guillermo IV de Baviera instauró la famosa Reinheitsgebot o ‘Ley de Pureza’, que dictaba que la cerveza solo debía elaborarse con agua, malta de cebada y lúpulo. Aunque la levadura se añadió más tarde, esta ley sigue marcando la calidad de muchas cervezas.
El vaso perfecto para cada cerveza: El vaso ideal puede transformar tu experiencia cervecera. Cada estilo tiene su vaso específico: la copa cáliz realza cervezas intensas y aromáticas, mientras que el vaso de tubo es ideal para lagers, bocks o pilseners. ¡Elige bien y disfruta al máximo cada sorbo!
Cerveza pasada por agua: ¿Te has preguntado por qué la cerveza es tan refrescante y te puede saciar la sed? La respuesta está en su composición: ¡90% agua! La calidad del agua impacta en el sabor, el color y las características de la cerveza, algo que los cerveceros aprovechan para convertir una buena cerveza en una excelente.
Islandia contra la cerveza: Aunque parezca increíble, Islandia prohibió la cerveza hasta 1989, a pesar de haber levantado restricciones para otros alcoholes décadas antes. La razón: no querían parecerse a los daneses, grandes amantes de la cerveza. Hoy, celebran el 1 de marzo como el «Día de la Cerveza». ¡Skál!
El Nobel cervecero: El físico danés Niels Bohr, tras ganar el Premio Nobel, no solo fue reconocido por su trabajo, sino que también recibió una Residencia de Honor de la cervecera Carlsberg mientras viviera y un suministro ilimitado de cerveza gratis. ¡Toda una recompensa científica para seguir brindando por sus logros!
Una Nube Embriagadora en el Espacio: Cerca de la constelación de Aquila, flota una nube (la G34.3) que contiene alcohol suficiente para llenar 400 millones de billones de pintas de cerveza. Si alguna vez soñaste con beber en las estrellas, ¡este es tu lugar!
El Oleoducto Más Curioso de Alemania: En el estadio del Schalke 04 en Alemania, hay un sistema de tuberías que distribuye cerveza a través de un oleoducto de 5 km. El Veltins-Arena está conectado para asegurar que cada grifo tenga siempre cerveza bien fresca. ¡Un sueño hecho realidad para los fanáticos del fútbol!
Cenosillicaphobia: El Temor Más Común: ¿Alguna vez has tenido miedo a que tu vaso de cerveza se quede vacío? No estás solo. Existe una palabra para describir este temor: cenosillicaphobia. ¡Un miedo comprensible para cualquier amante de la buena cerveza!
El Churchill más crítico: Winston Churchill no tenía pelos en la lengua y describió la Prohibición del alcohol como una «afrenta a toda la historia de la humanidad». Para él, un buen trago era parte esencial del bienestar, ¡y muchos estarían de acuerdo!
El Ejército de Washington y su Litro de Cerveza: El famoso general y presidente estadounidense George Washington insistía en que sus tropas recibieran una ración diaria de cerveza. Para él, el coraje y la moral del ejército también venían en forma de un buen litro de cerveza.
La Sopa de Cerveza: El Desayuno Medieval: En la Europa medieval, era común empezar el día con una sopa de cerveza. Sí, así como lo lees. Este peculiar desayuno era una mezcla entre nutritivo y embriagador, una manera diferente de afrontar las mañanas frías.
La fuente de la cerveza: Hay un pueblo esloveno llamado Zalec en el que han instalado una curiosa fuente ¡Que echa cerveza! Seguro que un sueño para muchos que allí se ha hecho realidad.
La Alcaldesa de Lajitas: En la década de 1980, en Lajitas, Texas, una cabra con un gusto peculiar por la cerveza fue elegida como alcaldesa del pueblo. Puede que no haya hecho mucho por la política, pero seguramente animó muchas fiestas.
Cerveza: El Trofeo Más Original: En los Campeonatos Mundiales de Cargar Esposas, una peculiar competición del norte de Europa, el premio es nada más y nada menos que el peso de la esposa… ¡en cerveza! Una tradición tan curiosa como sabrosa.